Tres días en Madrid

Llegué a la capital española habiendo tomado un tren de alta velocidad (AVE) de los que tanto frecuenté en mi estadía en Europa.

De los medios de transporte para poder moverse en la mayoría de los países de europa occidental, les recomiendo hacerlo siempre que puedan en tren de alta velocidad, porque parten y llegan al centro de cada ciudad, son cómodos, uno no tiene que estar con mucho tiempo de anticipación y los precios son más que accesibles. Tengan en cuenta que si los sacan con anticipación, van a poder disfrutar de descuentos y obviamente elegir los mejores horarios. Páginas como Eurail son muy conocidas y frecuentadas, por lo que se las recomiendo si tienen que sacar algún pasaje.

Llegué a Puerta de Atocha, famosa terminal de trenes de Madrid por sus dimensiones, tráfico y por su gran interior edilicio, donde uno puede encontrar un ecoparque con plantas y tortugas acuáticas, rodeado de comercios típicos de terminales.

A comparación de otras ciudades, Madrid conjuga la actualidad y la historia en una sintonía casi perfecta. Los edificios históricos están a la par de los modernos, los enormes parques tienen la majestuosidad y diseño de décadas, donde parecen haberse mantenido sin variación alguna. Madrid es una ciudad vistosa, limpia y ordenada.

Ni bien bajé del tren, cintas de transporte casi interminables me dejaron dentro de la terminal. Decidí ir caminando al hostal avenida, un hostal ubicado excelentemente sobre la Gran Vía, que a pesar de no quedar cerca de la estación, tiene un precio accesible sin mucho lujo. En el camino fui recorriendo las calles, esas calles que los ciudadanos frecuentan como si el paisaje no influyera, pero que nunca pierde la relativa calma que puede encontrarse en toda capital. El subte es sumamente accesible y funcional, cubre toda la ciudad y lleva a la mayoría de los lugares turísticos, incluido al gran Santiago Bernabéu, el mítico estadio del Real Madrid, así como también hasta el propio aeropuerto.

En mi camino por la calle Paseo del Prado pude ir viendo los inmensos jardines, como el famosísimo Parque del Retiro, un parque de unas 50 manzanas a la redonda donde la gente suele ir a realizar ejercicio, descansar al sol o tomar algo en los diferentes puestos. Incluye una galería de vidrio, varios lagos y todo tipo de árboles con numerosas formas y especies. Si pueden, pasen por bote en el lago que es absolutamente recomendable la experiencia.

En concordancia con el parque, lo acompaña el renombrado Museo del Prado, hogar de famosas obras de maestros como El Greco, Rembrandt y Velázquez. Nada tiene para envidiarle a otros grandes museos, su arquitectura y exposición hace que se disfrute. Una visita obligada si es que se está por Madrid. Vayan con tiempo, la entrada si bien cuesta alrededor de 15 euros, creanme que es necesario comprar el libro con la guía porque mejora la experiencia en un cien por cien.

La famosa avenida termina en la plaza Cibeles desde la cual se puede observar el símbolo madridista la Puerta de Alcalá. A partir de allí y en sentido contrario, está la Gran Vía, una avenida que concentra enormes tiendas, restaurantes y atracciones. Están las ya famosas y conocidas tiendas con varios pisos, algunas como H&M, Primark, Nike, El Corte Inglés, Zara y hasta un casino. No se pueden aburrir los amantes de las compras.

De allí es todo muy cerca, a unas pocas cuadras y por la peatonal uno llega a una de las dos plazas mas conocidas de Madrid, la Puerta del Sol, donde está la estatua del Oso y el Madroño, la atractiva (para los amantes de la tecnología) tienda Apple y como no podía faltar, una tienda y producto típico, el Museo del Jamón. Si alguien es fanático de este fiambre, créame que es su lugar en el mundo.

A unas dos cuadras de allí nos dirigimos a la que sí, en mi opinión personal, es la gran plaza española, la Plaza Mayor. Si quieren disfrutar de un gran momento en ella, pueden sentarse y disfrutar en cualquiera de los locales que la rodean un buen vino acompañado por cual, sino el antes nombrado jamón crudo. Junto a ella, se ubica también el Mercado de San Miguel, donde se puede comprar para llevar.

Como ya anochecía, decidimos volver a descansar, porque después de tanto recorrer, uno pierde la noción del tiempo.

De nuestro segundo día en Madrid, nos trazamos un objetivo ambicioso. Visitar las principales plazas y el Palacio Real. A no mas de diez minutos a pié, porque como les dije me gusta recorrer las calles, uno puede llegar a casi cualquier lugar del centro, si no es que se detiene a sacar fotos, que creo todos somos el caso.

Tomamos la calle mayor desde la Puerta del Sol y entre edificio y edificio, llegamos al Palacio Real, un inmenso y magnífico palacio ubicado en el corazón de la capital. Les recomiendo la visita y a su salida, la gran catedral de Almudena, porque claro está, no podía faltar la catedral en un país devotamente católico.

Al salir de la catedral seguimos por la calle, rumbo al norte donde nos topamos con la Plaza España, que en su centro tiene ni mas ni menos que a un símbolo en la literatura, Don Quijote de la Mancha y Sancho Panza. En esta plaza se hacen ferias en algunos días donde se pueden encontrar diversos productos. En su esquina es donde comienza el extenso Parque del Oeste, caracterizado porque tiene en su corazón el templo egipcio reconstruido, el Templo de Debod digno de grandes postales y punto turístico de toda visita. Si van por la tarde pueden observar desde allí, y debido a que está elevado, una magnífica postal de los parques linderos.

Ya llegada la noche, decidimos cenar en un local de comida rápida Mexicana, Taco Bell que si uno pide el combo que trae de todo un poco, realmente es para recomendar. Tacos, quesadillas y nachos, hasta helado incluye, pruébenlo si tienen la posibilidad.

En nuestro último y tercer día, visitamos el gran Santiago Bernabéu. Quizá uno de los grandes estadios europeos, es admirable su estructura, capacidad y opulencia. En él juega el Real Madrid, donde han pasado grandes futbolistas como Ronaldo, Zidane y Roberto Carlos que siempre es bueno visitar.

Si tienen la posibilidad, desde Madrid pueden ir a pasar el día en Toledo o Segovia, están a una hora de tren y son muy buenos planes.

De regreso, buscamos nuestras valijas y nos tomamos la Línea Exprés, un bus que va directo al aeropuerto por 5 euros. Si bien el subte llega al aeropuerto, justo estaba de paro y esta opción alternativa es más que eficiente y cómoda.

Pero como todo, han de quedar puntos para ver y seguramente volver a visitar cada vez que uno pueda realizar un viaje, algunos nuevos y otros tantos que por su inmensa espectacularidad son necesarios repetirlos. Todo tiempo queda corto para visitar y lo bueno es quizá poder captar algo de esa esencia tan particular de cada lugar, con su gente, su arquitectura y costumbres.

1 Comentario
  1. gpapasergio 1 mes atrás

    ¡Increíble ciudad Madrid! Una de las cosas que más me gustaron cuando estuve por ahí, fue el jardín botánico debajo de la estación de Atocha.
    http://www.paisajelibre.com/2015/01/jardin-tropical-invernadero-atocha.html

    Un lugar espectacular y tranquilo donde uno menos se lo imagina.
    Madrid definitivamente es uno de mis lugares en el mundo.

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