Paris, menos de lo que esperaba. Parte II

En la primera parte de este diario habíamos pasado las primeras 14 horas en París; entre la Torre Eiffel y Champs Elysées. Luego de la planificación de la noche previa, salimos camino a Montmartre como siempre, desde Galieni y en Metro. Luego de combinar la línea 3 en Réaumur – Sébastopol hasta Chateau Rouge, salimos del metro y recorrimos un poco de los alrededores del barrio; el cual tenía como característica principal ser una zona comercial con gran cantidad de locales de venta de celulares y accesorios para estos, venta de artículos de bazar, eléctricos, etc. En resumen, como once, pero en una avenida boulevard muy típica de parís donde los habitués eran mayormente inmigrantes de Africa y Oriente.

Luego de pasear un rato por la zona, y comprar algunas cosas que estaban bastante más económicas que en otros barrios por los que habíamos caminado las últimas 30 horas, incluso un poco mas que Dublin o Londres; por donde habíamos pasado. Comenzamos a subir las escaleras hacia el corazón de Montmartre.
MONTMARTRE
Como pueden imaginarse por el título de los dos posts. París no me partió la cabeza. Sin embargo, hay que hacer una mención aparte con Montmartre. Este barrio de París es increíble. De hecho, es el barrio que más me gustó de las 4 ciudades en las que estuvimos. Desde la arquitectura hasta los artistas, los cafés, los puestos y locales de artesanías, las callecitas, en resumen, la atmósfera. Es un obligado de París, y lo aconsejable, es ir con tiempo suficiente para recorrerlo bien teniendo en cuenta lo más importante. Sentarse en uno de sus cafés y mirar como la vida transcurre un rato por este barrio. Mi recomendado, el Café Montmartre.

Pintoresco lugar con buen menú para degustar a un precio bastante razonable para el entorno. Eso sí, los que atienden el lugar los van a traer de nuevo al contexto de la gran metrópoli con ese trato parisino tan particular para con los extranjeros. Otro dato interesante, es que en este barrio hay varios locales de comida para comprar al paso con las propuestas mas variadas e interesantes. Sin dejar pasar por alto las típicas baguettes y los súper deliciosos crepes de Nutella – Aunque hubieran sido mucho más ricos con dulce de leche. Sin duda alguna-. Justo esa tarde, decidió llover sobre parís, lo cual le daba a entorno un marco melanco romántico, del cual no soy afín; pero era imposible no notarlo estando en Montmartre y en pareja.

Por suerte se me pasó rápido igual que la lluvia y seguimos recorrido, evitando un cliché del top five del campeonato mundial de clichés y recobrando la lucidez y el espíritu observador analítico de siempre.

Luego de haber caminado unas 6 o 7 horas por el barrio, bajamos por el funicular de Montmartre, que también da acceso directo a Sacre Coeur, el cual puede pagarse con el mismo pase de transporte que compramos al llegar. Con destino a Notre Dame y el Barrio Latino.

Sobre Notre Dame.

No mucho que decir. Nunca me gustó la historia al respecto, ni la película de Disney. De hecho, detesto las películas llenas de golpes bajos de Disney. Es una Catedral. Punto. Les dejo unas fotos.

A continuación salimos caminando para el cercano barrio Latino, donde nos encontramos con otro de los obligados de París. Tomarse un café en Saint Severin, y ver como pasa la vida mientras que disfrutamos de alguna Pâtisserie. Las cuales tienen y muy  buenas. El barrio latino es un lugar muy colorido, lleno de restaurantes y cafés de los más diversos lugares del mundo. Perderse un rato por sus callecitas en un estímulo visual que vale la pena experimentar.

Para cerrar la noche y antes de volver a cenar recorriendo nuevamente Champs Elysées. Una recorrida nocturna por el Louvre y sus alrededores es algo que vale la pena hacer.

ÚLTIMO DÍA EN PARÍS

El día ya estaba planificado. Por la Mañana Le Marais y la Plaza des Vosges y por la tarde Montparnasse y sus alrededores. Todo por gentileza y recomendación de mi guía virtual de París @ThelmaCl, a quien estoy muy agradecido y recomiendo visitar su blog – Descubriendo Paris – siquiera antes de pensar en pisar París. El plan incluía una visita a las calles de las crêperies con la recomendación de Thelma, de visitar específicamente Saint-Malo.

Les Marais es un barrio vibrante. Repleto de cafés y restaurantes y gente muy trendy; es uno de los que más hizo recordar un poco a Londres y también otro poco a palermo hipster, pero más chic. Obvio, estábamos en Paris. Una pasada por la tienda Le BHV / Maraises una buena idea, y antes o después perderse por sus calles a ver que depara el barrio. Un almuerzo rápido de baguette comprado en uno de los múltiples puestos de la zona en la plaza con vista al l’hotel de ville, mientras que el frío nos calaba los huesos nos ayudó a reponer energía, como siempre metro por medio, nos fuimos hacia Montparnasse. Montparnasse es otro barrio muy interesante y con identidad propia.

Entre boulevards, crêperies y los alrededores de la estación, super comerciales, incluyendo una sucursal de Galerías Lafayette. Pegada a la torre Montparnasse. Otro de los obligados de París, ya que podemos subir a la misma para tener otro panorama aéreo desde otro punto distinto de la Tour Eiffel.

COMENTARIOS FINALES. MENOS DE LO QUE ESPERABA.

Sin el encanto de lo pequeño e intelectual de Dublin, Lo Mágico de Liverpool y sus Fab Four y lo imperial con mezcla de cool, trendy y multicultural de Londres. París fue menos de lo que esperaba. Quizás el error fue dejarlo para lo último. Quizás la sobrevalorada fama de la ciudad más romántica del mundo no cuaja conmigo, justamente lo contrario o en todo caso Una mezcla de todo esto y mala predisposición legendaria; y comprobada de los parisinos para con el turismo. Paris fue menos de lo que esperaba. ¿Nos llevará el destino para una revancha parisina futura? No me imagino en que circunstancia. Pero quien sabe. Lo importante es seguir viajando, La vida es demasiado corta y llena de imprevistos como para quedarse profundizando demasiado sobre el tema. Como bien aprendimos entre 2013 y 2014. Lo importante es estar en movimiento. Como diría el Duodécimo Doctor:

“No corro para huir de las cosas, corro hacía ellas. Antes de que estallen y se desvanezcan para siempre.”

Nos estamos leyendo en alguna otra parte del planeta…

1 Comentario
  1. […] leemos en la parte II del diario de viaje a […]

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